Como les mencioné la semana pasada, hoy, en este podcast, “MEGUSTÓELCUENTO”, que comienza a ser uno de sus preferidos, continuamos con la segunda parte de la historia.

Haciendo un pequeño recuento: en la primera parte hicimos un “paso rasante”, como los aviones, por algunas actividades previas al podcast, en esta segunda parte ya verán cómo y por qué ha sido el inicio del podcast. Continuando…

Algunos años después estábamos mi esposa y yo viajando por carro con nuestros hijos LD y LA y entre ellos comenzaron a hablar sobre unos planes que tenían para comenzar su propia empresa y en un momento dado me dicen, “Pero bueno papá, a ti que te gusta contar cuentos por qué no haces un blog para que cuentes tus cuentos o haces un podcast”. Para mi, me estaban hablando en chino, ni idea de qué era lo uno o lo otro; por supuesto, me pusieron al tanto de lo que se trataba y pensé que no era mala la idea. El gusanito de la idea comenzó a rondar y además se encompinchó con el gusanito de la escritura y comenzaron a hacerme bulla. Finalmente llamé a mis hijos y les dije que iba a hacer un curso sobre la materia, lo hice y luego, decidí comenzar a escribir algunos artículos para ese supuesto blog que iba a iniciar. Mis hijos, como saben que a mi me gusta hablar, no lo puedo negar, me sugirieron que los artículos no fueran muy largos, quizás página y media, dos páginas, peeero, lo que yo quería escribir, lo que tenía en mente transmitir, pensé que no lo podría hacer en tan poco espacio… ni hablando tengo poder de resumen… ¡Jajajajaja! entonces, decidí tomarme un poco más de espacio, para tratar de que fuesen alguito más interesantes, aportar un poco más de valor al lector y realmente dejar que fuesen ustedes, los amigos escuchas, mis compañeros de ruta, de camino, quienes con sus comentarios me dijesen si yo estaba o no en lo cierto; al fin y al cabo, estos artículos están dedicados a ustedes… así que… ¡Inicié! … los gusanitos comenzaron a brincar de alegría… ahora sí, dijeron… ¡Al ataque!

Esto está como para montar una obra de teatro divertida; ya verán el por qué lo digo. Mi computador, ya con unos buenos años encima, se había dañado y tuve que comprarme uno de una marca muy conocida, que estaba en oferta; no menciono la marca para no crearles un problema… ¡Jajajaja! La fulana computadora terminó siendo un problema de verdad, verdad: muy lenta, se guindaba mucho y además tardaba mucho en reestablecerse. Al encenderla era como prender un carro viejo, que teníamos que dejar que se calentara para poder arrancar, pues ella también era así ¡Ahhh! Y si a eso le añadimos que a veces se iba la luz en la zona por un buen rato o que el internet no funcionaba o que estaba muy inestable… por supuesto, todo muy propicio para tener un buen rendimiento… ¡Nooooo! En fin, “Niño que llora y mamá que lo pellizca”, yo que soy lento para escribir, la computadora lentísima para trabajar, y en un ambiente con cambios recurrentes, se podrán imaginar mi productividad… ¡Terrible!... Lo peor es que cada vez que mis hijos me preguntaban que cómo iba todo y yo les contaba la odisea para trabajar en los artículos, ellos no me decían más nada, más bien me alentaban, pero yo tenía la ligera impresión que probablemente pensarían que yo estaría exagerando; la verdad es que nunca les llegué a preguntar eso. Además, que como siempre me alentaban… Ni pa´que jurungar el avispero… ¡Jajajaja!

Estando de vacaciones donde ellos viven, un día me invita LD a tomarnos un café en un sitio en donde mientras te tomabas el café o consumías algo más, podías ponerte a trabajar allí mismo. Me dijo, tráete tu computadora para que mientras yo trabajo en algo que tengo que hacer urgente, tú aproveches para que también hagas lo tuyo, o sea, escribir algún artículo y así, me acompañas. ¡Ja! Estuvimos en ese sitio como una hora, hora y media y en ese tiempo, aunque ustedes no lo crean, a la susodicha computadora luego de haberse tardado un mundo en arrancar no le dio la gana de trabajar, se quedó guindada todo el tiempo, o sea, también tomó sus vacaciones… Mi hijo quedó espantado y eso que no estábamos en nuestro ambiente con las demás limitaciones. No me dijo más nada y luego, al día siguiente en la noche me dijo, te tengo una propuesta: te vamos a dar la computadora de K, mi esposa, que es una …. que está en perfecto estado y es muy amigable, pero la vas a pagar escribiendo 20 artículos en tanto tiempo, sino los escribes todos en ese tiempo, tienes que pagar tal cantidad… ¡Guaoooo! Computadora casi que nueva, súper amigable y con esa oferta, pues, por supuesto, la respuesta, sin pensarlo mucho fue… ¡Sííííí! Había otra condición que era: ya con esos artículos y con los que ya tenía escrito, iniciar el blog; condición también aceptada.

En varias oportunidades que había conversado con mis hijos, hablamos ya más formal sobre lo del blog o la posibilidad de hacer un podcast. Ellos tienen mucha experiencia, tienen su propia empresa que se desenvuelve en el área de mercadeo online. Un día, hablando con LD, le comento rápido sobre un artículo que había escrito sobre un autor de una novela y mientras yo le contaba el cuento, él no me interrumpió para nada. Al final, de la historia, me dijo, “Mira papá, estuviste tanto tiempo contándome esa historia, eso que acabas de hacer bien puede ser un podcast”. Seguimos conversando y planteamos ambas posibilidades: blog más podcast… al final quedamos en que comenzaría con el blog, en vista de que ya tenía suficientes artículos escritos para respaldar, inicialmente, su salida al aire.

Al día siguiente hablo con mi hijo mayor MR que vive también en otro país. él, con el apoyo de sus dos hermanos, LD y LA, está sacando su propio podcast, y le cuento la conversación que había tenido el día anterior con LD y le menciono que ya habíamos acordado en que yo iba a sacar el blog en los próximos días. MR me dice que por qué iba a sacar el blog, que eso, en este momento, iba a requerir de mucho trabajo y me iba a generar mucha fricción (término que usan en ese argot para decir: fricción = problemas) porque hay aspectos técnicos que yo aún no domino y que eso me retardaría aún más; que lo mejor era que saliera con el podcast y me da las razones del por qué sería la mejor decisión. Al final quedo convencido que esa era la vía y cuando hablo de nuevo con LD y le cuento la conversación que tuve con MR y mi decisión definitiva, me dice, “pero bueno papá, eso mismo es lo que te hemos venido diciendo desde hace dos años y también de lo que te sugerí en la conversación de antier y ahora me dices que MR te lo comenta ahora y listo, es lo que vas a hacer”… le canto, en broma, “celos, malditos celos…”… ¡Jajajajaja!... Finalmente, llegamos al acuerdo de salir ya con el podcast.

Mis queridos escuchas, su podcast “MEGUSTÓELCUENTO” no puede dejarlos en un estado de ¿Y qué pasó luego?... no, imposible. Así que para la próxima semana les tengo esa parte, de lo que sucedió detrás de bastidores para finalmente abrir las cortinas y ¡Que comience la función! … teclas con esos artículos … Podcast al aire … y finalmente todos ¡Felices! …